Cuando un órgano colegiado funciona bien, se activa lo invisible: lacultura, la ética, la coherencia y la dirección verdadera.(Margarita C Gutiérrez).
Debo empezar con la definición de que es un “órgano colegiado”.
Es una entidad o grupo de personas que ejercen una función o autoridad de manera conjunta, debemos entenderlo como un mecanismo donde la deliberación es previa a la ejecución.
No es un comité decorativo, es el espacio donde se definen los destinos empresariales, en este ámbito reside el Consejo de Administración o la junta de Accionistas, pero también apoyado por un Consejo Consultivo y por comités técnicos.
- Consejo administración, es el máximo órgano de gobierno con poder decisorio sobre la estrategia empresarial
- Consejo consultivo, es un grupo asesor que orienta, pero sin autoridad formal
- Comités técnicos, apoyan procesos clave como auditoría, ESG, innovación, riesgos, etc.

Los órganos colegiados son brújulas colectivas, cuando integran razón, emoción y diversidad, no solo orientan …. transforman.
Un consejero es de valor (es relevante), cuando cumple con lo visible, pero también abraza lo invisible (lo que no se ve, también pesa).
Responsabilidades visibles; Aprobación de estrategias, documentación y edición de reportes.
Responsabilidades invisibles; valentía, discernimiento, sensibilidad, integridad, compromiso.
Éstas son las que no aparecen en los informes, pero marcan el destino de la organización
Es importante entender y emprender con las principales responsabilidades de un consejero de valor, pues requiere continuamente:
- Dedicación, compromiso y ser Sentipensante.
- Preparación, estudiando la industria, la empresa y su contexto competitivo.
- Independencia, para formar juicios y expresarlos libremente.
- Visión sistémica, comprensión, interrelaciones y efectos de segundo orden.
- Compromiso fiduciario, actuando siempre en el mayor interés de los stakeholders.
Otra táctica importante por aplicar por un consejero de valor es la Transfuncionalización, que es un concepto que invita a cambiar la función original de un proceso para dar propósito a uno nuevo.
La transfuncionalización puede ayudar a mitigar riesgos, mejorar la velocidad en la toma de decisiones e incluso mejorar la calidad de estas, pero siempre desde un ángulo colegiado.

Es fundamental entender las diferencias clave entre un consultor y un consejero:
- Un consultor asesora, un consejero transforma.
- Un consultor da respuestas, un consejero hace preguntas.
- A un consultor lo contratan, a un consejero lo invitan.
- Un consultor sugiere mejoras en metodologías, procesos y modelos.
- Un consejero nunca opera, pero si da guía.
- Un consejero visionario, sabe que su papel va más allá de dar consejos, es el guardián del futuro y hacedor de futuros factibles.
Para cerrar el artículo, debo citar que me queda muy claro la diferencia entre mi papel de Consultor empresarial y el de ser un futuro Consejero Nexialista (el que conecta los puntos dispersos, que crea futuros posibles y no por fuerza recrea soluciones del pasado).